jueves, 30 de diciembre de 2010

No amigos.


Tiene los ojos grandes y azules, con una mirada astuta y un brillo enigmático. El chico es bajo para su edad, a causa de la malnutrición que ha sufrido durante sus diez años de vida. El pelo castaño le cae por la frente, desordenado y sucio.


Breeze le mira con una sonrisa, pero el chico no se la devuelve. Por el contrario, la mira como si ella sólo fuese una buena para nada, una inepta o una ignorante. Sin embargo, Breeze sabe muchas más cosas de las que aparenta su sonrisa mellada.

— No somos amigos —aclara el chico, mientras caminan por una atestada calle de St Pauli. — Sólo he aceptado la oferta de Blaz porque yo soy demasiado fácil de atrapar.

Breeze se limita a escucharle, mientras trota a su lado.

— Así que no te confundas —continua— Si me resultas inútil, prescindiré de ti ¿Está claro?
— Sí, vale —contesta, sin perder la sonrisa— ¿Te apetece un helado? Mi madre me ha dado dinero para comer.
— ¿Me has escuchado? No somos amigos.
— Vale ¿Te apetece tomar un helado con tu nueva no amiga?

El chico la mira, aguantándose las ganas de sonreír. No quiere que Breeze le caiga bien, no quiere tenerle cariño a la niña de los rizos negros, porque sabe que si uno tiene afectos se vuelve más débil y vulnerable a los demás.
Pero es difícil resistirse a ella cuando le coge la mano y le arrastra hacia una heladería. 


__________________________________________________________________________________


N/A: Lamento la tardanza, pero es navidad y encima no tengo a la musa de mi parte. No me están convenciendo los nuevos textos de Breeze que estoy escribiendo. Lo siento mucho, mejorarán (: